Una de las poderosas razones que llevaron al pueblo a disminuir paulatinamente su confianza en la Policía, durante las administraciones anteriores, fue el presunto involucra miento de algunos uniformados en actividades ilícitas.
Claro ¿Cómo podía ser posible que algunos funcionarios cuyo sagrado trabajo es hacer cumplir la ley fueran los primeros en violarla? ¿Por qué había que confiar en una corporación opacada por ciertos malos policías?
El gobierno actual asumió su mandato en junio del 2009 totalmente dispuesto a terminar con esa penosa realidad. Al respecto, durante su discurso de traspaso de mando de la Policía Nacional Civil, el Presidente Mauricio Funes, dijo:
“Aquellos que envilecen el uniforme…… quienes traicionan a la institución y a sus compañeros y compañeras y se han aliado al crimen y al delito serán removidos de la institución y juzgados por sus actos”.
Conforme a ese mandato, la Inspectora General de la PNC, investiga en la actualidad, previa denuncia, a un promedio de mil policías sin distinciones de ni ninguna índole: desde altos mandos, pasado por mandos intermedios, hasta agentes.
LA DESTITUCION DE EL EX DIRECTOR RICARDO MENESSES
Como primer resultado de esas investigaciones, la Inspectoría anunció oficialmente esta semana la destitución por diversas causas 32 policías . (Entre ellos, 26 agentes, un cabo un sargento, uno nivel superior y uno del nivel ejecutivo).
Dentro de los destituidos se encuentra, Ricardo Menesses, quien fue Director General de la Policía durante el mandato del Presidente Francisco Flores y, durante los últimos tiempos, Agregado de Seguridad en la embajada de El Salvador en Washington, DC, cargo del que fue cesado a fines de 2009.
Menesses fue destituido de la PNC por abandono de labores; en tanto continúan las investigaciones por parte de la Fiscalía General de la Republica con relación a sus presuntos vínculos con la banda de narcotraficantes los “Perrones”.
Este es la primera ocasión en el que un ex máximo jerarca policial es cesado de sus labores, lo que convierte en un caso emblemático, por cuanto no toca solo a la policía sino a la vida nacional.
Una de las tantas razones que llevaron a la población a distanciarse de la población, fue como dijo el presidente Funes en oportunidad, el envelicimiento del uniforme por parte de policías desleales con sus compañeros y compañeras y con la Patria.
Ello, como otras manchas encontradas en junio de 2009, comenzó a cambiar con la actual administración. Una prueba fehaciente se dio a conocer oficialmente esta semana por parte de la Inspectoría General de la PNC.
Un aproximado de mil uniformados es investigado por diferentes delitos. De esos han sido destituidos de enero a la fecha, 26 agentes, 1 cabo, 1 sargento, 1 nivel superior y 1del nivel ejecutivo, entre otros.
Y como queda dicho, la lista incluye a un ex director de la Corporación la cual reafirma de que las actuales autoridades policiales están decididas a combatir sin miramientos a los violadores de ley, comenzando por casa. (FIN).
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