Editorial Pensamiento Policial***QUE DEL DEBATE SALGA LUZ Y EN ABUNDANCIA***CON MAS OPTIMISMO QUE AYER Por primera vez, durante la actual gestión, el pueblo, a través de una encuesta respalda el accionar operativo de la Policía Nacional Civil. Esto no se veía desde finales de la década de los 90.....

jueves, 27 de enero de 2011

El significado de ser Policía en El Salvador

2010-01-29



Hay profesiones que destacan más por su nobleza. Entre otros, los médicos protegen y salvan vidas, los abogados defienden a inocentes y los sacerdotes y pastores trabajan por cambiar vidas para bien.

La profesión de policía es noble sumada por dos. Los hombres y mujeres de uniforme protegen y salvan seres humanos con un valor agregado, que no es cualquier valor: lo hacen arriesgando sus propias vidas.

Ellos y ellas tratan con la lacra de una sociedad: asesinos, drogadictos, borrachos, delincuentes de cuello blanco, secuestradores, la mayoría agresivos, irrespetuosos, dementes y dispuestos a matar.

Esto es así en todas partes, sin embargo, debemos recordar que no en todas partes los aplicadores de la ley corren los mismos riesgos.

En las últimas tres lustros el nuestro se convirtió en uno de los más violentos de América Latina y quizás del planeta.

La curva de asesinatos se ha mantenido prácticamente inamovible, fenómeno al que en los últimos años se le sumó la práctica de las extorsiones.

Ser policía en estas circunstancias no es fácil. ¿Sabía Usted que desde que se fundó la PNC en 1993 han muerto cerca de mil agentes, de ellos casi 300 en plena acción, defendiendo a la sociedad salvadoreña?

A esas lamentables estadísticas también se suman aquellos hombres y mujeres que resultaron heridos haciendo cumplir la ley y que ahora se encuentran con capacidades especiales. Estos son cerca de 300.

Esta semana la PNC celebra “La Semana del Policía” con diversas actividades en reconocimiento a esta profesión sagrada pero pocas veces comprendida.

Una de esas actividades la constituye la entrega de preseas por parte del Presidente de la Republica, Mauricio Funes, y por el Director de la PNC, Carlos Ascencio, a todos aquellos y aquellas que se han destacado contrarrestando la delincuencia.

Por los testimonios escuchados no podemos menos que decir que la policía salvadoreña es heroica, por su lucha cuerpo a cuerpo contra los delincuentes comunes y organizados.

El policía es el primero en llegar al lugar de un accidente, asegurarse de que una víctima regrese a su casa, socorrer personas como el caso del Huracán IDA y, en el caso de las mujeres, hasta amamantar bebés, como recién acaba de ocurrir.

En las dos ocasiones, en que la PNC recuperó bebés secuestrados en las últimas semanas, una de las mujeres policías hasta amamanto al menor, tal como lo registró fotográficamente un periódico mañanero.

La nobleza del policía le lleva incluso a sacrificar su vida familiar, sin embargo, muy poco se habla de ello, por el contrario, cuando se hace referencia a los uniformados no es precisamente para tirarle flores. Incluso ese precio tienen pagar por defender la paz y la justicia.

El rol que la policía ha jugado en la vorágine delincuencial que vive el país no ha sido resaltado por los “medios” porque no es rentable, como lo es el morbo que significa vender crudos hechos de violencia. Tampoco existe garantía de que sea reconocido por otros sectores de la sociedad.

La profesión de policía es noble sumado por dos, porque no sólo salva vidas sino porque está propenso a dar la suya incluso por aquellos que no están dispuestos sus virtudes. (FIN).

Asesor de Comunicaciones, Dirección General PNC
Carlos Ramírez